
Nuevos gestores
Craft
El sistema de gestión de contenidos Craft nace en 2012, pero sigue ocupando una franja nicho. Esto podría deberse a dos motivos: por un lado, a la dificultad de los productos nuevos para asentarse en un mercado tan competitivo y, por el otro, sin ser propiamente una desventaja, al hecho de que mientras WordPress apuesta por la sencillez y cualquier lego puede tener su blog online en unos minutos, Craft se dirige más bien al usuario profesional.
Mientras que otros CMS ofrecen plantillas predefinidas para facilitar el diseño a los menos expertos, Craft parte de la suposición de que los especialistas prefieren escribir el código HTML y CSS por sí mismos. Este punto de partida contribuye al aspecto ordenado del sistema. El código de la página es accesible y claro y la estructura de los archivos se organiza de forma lógica: en lugar de utilizar carpetas ordenadas de forma cronológica, los usuarios de Craft crean reglas que definen qué tipo de archivo se guarda en qué directorio.
Craft también se caracteriza por un backend intuitivo y fácil de entender en el que los redactores pueden publicar contenido nuevo sin grandes dificultades. El CMS también cuenta entretanto con algunos plugins que amplían su gama de funciones. El hecho de estar ante un CMS para desarrolladores también se refleja en el plan de precios: si la intención es crear una sola página para uso personal se obtiene una licencia gratuita, pero diseñar páginas para otros usuarios no es posible sin una licencia.
Grav
Los sistemas de gestión de contenidos suelen apoyarse en bases de datos y, cuando un usuario visita una página, el navegador solicita los datos registrados en ellas, pero algunos CMS han roto con esta tradición. Los CMS sin bases de datos guardan toda la información en archivos que a su vez se integran en una estructura de directorios. En este tipo de CMS se incluye Grav, que solo requiere un servidor web con memoria suficiente y al menos PHP 5.5.9.
Grav hace especial hincapié en la velocidad sin descuidar el diseño. En la página oficial se ofrecen, junto a los datos de instalación en formato ZIP, algunos temas para definir el diseño del proyecto. Con más de 200 plugins se puede ampliar el espectro de funciones del software y configurar, por ejemplo, un backend para administradores. Para los que no quieren encargarse personalmente de los ajustes y las extensiones, el software ofrece los llamados “esqueletos” (Skeleton), que no son más que paquetes predefinidos todo en uno que incluso contienen páginas web de muestra.
4.5 ¿Qué características debe tener un CMS profesional?
Como hemos visto, un website CMS abarca gran número de posibilidades de sitios web, a veces por sí mismo, otras veces añadiendo adaptaciones específicas (para sitios web grandes).
Sin embargo, un CMS profesional debe incluir “de serie” una lista de características y funciones, necesarias para poder construir un sitio web relativamente estándar sin requerir módulos adicionales o adaptaciones a medida.
En esta sección vamos a enumerar y describir estas características, que nos darán una mejor visión del alcance y posibilidades de un gestor de contenidos:
- Acceso web. Sin ser una característica imprescindible, sí que añade flexibilidad y facilidad de uso del CMS, puesto que no hace necesario instalarlo y se puede utilizar desde cualquier ordenador con navegador y conexión a Internet.
- Rápida curva de aprendizaje. A excepción de las opciones de configuración y administración, un CMS será utilizado por personas con conocimientos técnicos a nivel de usuario ofimático.
- Su interface debe ocultar cualquier complejidad tecnológica para que puedan dedicarse casi desde el primer día a hacer lo que deben y saben hacer: editar y gestionar contenidos.
- Gestión de contenidos y recursos. Característica básica y razón de ser de un gestor de contenidos. Debe incluir todas las herramientas posibles para editar, organizar, revisar, programar y publicar contenidos.
- Lo mismo se aplica para los recursos que complementan el texto de los contenidos, como imágenes, documentos o ficheros.
- Interface de administración y gestión. Aunque un CMS Website puede tener opciones de configuración avanzadas que necesiten un conocimiento más profundo de la herramienta, las más habituales y útiles deberían estar disponible en el interface del gestor, sin necesidad de editar ficheros de configuración ni conocimientos técnicos avanzados.
- Perfiles de usuario. En el proceso de creación de los contenidos suele haber varios perfiles de usuarios, con distintos roles y responsabilidades, como autores, editores o administradores, que pueden variar en función del tipo de sitio web (por ejemplo, profesores, alumnos o gestores de cursos en una plataforma de cursos online).
- El CMS debe contemplar esta variedad y delimitar claramente las funciones de cada uno para que solo hagan lo que pueden hacer.
- Editor «rico» online de texto. El contenido no debe limitarse a ser una “ristra” de palabras sin formato ni estructura, sino que debe darle un formato que facilite su lectura y seguimiento por parte de los usuarios, con todas las posibilidades de un procesador de texto al uso: negrita, cursiva, listas enumeradas o no, párrafos, sangrado, etc.
- Categorización de contenidos. Un sitio web o un blog puede llegar a tener centenares o miles de páginas. Para facilitar al usuario la localización de aquellos contenidos que son de su interés, el gestor debe incluir opciones de categorización, para que el usuario pueda tener una visualización solo de lo que le interese.
- Integración de complementos (plugins) y API de programación. Un CMS no puede tener todas las herramientas concebibles para un sitio web ni soluciones para todas las necesidades. La API de programación permite añadir funcionalidades específicas al gestor de contenidos, ya sea con desarrollos a medida o la instalación de plugins con las nuevas funciones.
- Diseño visual configurable/personalizable (temas, plantillas). El gestor de contenidos no debe poner limitaciones a las posibilidades de diseño de un sitio web, de forma que los diseñadores no tengan ninguna restricción en su capacidad creativa y que sus diseños puedan integrarse fácilmente.
- Gestión separada del contenido y el diseño. O, dicho de otra forma, que el diseñador solo tenga que preocuparse de hacer e integrar su diseño y los editores/autores de redactar sus contenidos, sin que los cambios de uno u otro interfieran entre sí.
- “SEO-friendly”. Un gestor de contenidos debe tener en cuenta la realidad del posicionamiento orgánico y facilitar la generación de sitios web que cumplan con las directrices para Webmaster de los principales buscadores. De nada sirve tener el mejor contenido si las páginas web generadas incumplen factores básicos de posicionamiento.
- Eficiente, rápido y bajo consumo de recursos. Una web CMS supone añadir una aplicación informática al servidor de alojamiento, lo que significa que utilizará parte de los recursos de éste para su propia ejecución (memoria, CPU, disco duro).
- Este consumo es inevitable, pero debe interferir lo menos posible para que no afecte al rendimiento general del servidor web y, por extensión, incida negativamente a la experiencia de usuario (por navegación lenta, por ejemplo).
- Soporte técnico y Comunidad de usuarios. Como toda aplicación informática, en cualquier momento se puede presentar un problema durante su uso. Un soporte técnico adecuado y rápido, que nos atienda eficazmente en estas situaciones, y una comunidad amplia de usuarios, con foros de participación activos, nos ayudará a que cualquier incidencia se resuelva rápidamente y con el menor efecto posible ante nuestros usuarios.






